La energía nuclear es nuestra amiga
Ethan Persoff colecciona publicaciones raras como una guía de 1957 sobre la energía atómica o un cómic de 1971 que se entregaba a los visitantes de una planta de energía nuclear.

Para explicar más o menos lo mismo, o sea, las bondades atómicas, los franceses H5 —creo que ya había anotado algo sobre ellos aquí— optaron hace unos años por usar el lenguaje visual del diseño de información en un vídeo para la compañía Areva. Era una buena idea: si se presenta algo como datos —o sea, como cosas dadas, en latín— no hay nada que deliberar, sólo aceptarlo, como haríamos con un manual de instrucciones.

Por supuesto, hay una parodia que encontré en el blog de Bruce Sterling.
Apunté esto que leí en algún lado hablando de Husserl; puede venir a cuento:
«Nuestro mundo actual es un mundo que sólo lo entendemos desde lo que nos dice la ciencia; para nosotros está ya interpretado y explicado por la ciencia, ha dejado de ser un enigma, un misterio. En segundo lugar, está también domesticado, controlado por la técnica, que es el resultado de la ciencia. También desde esa perspectiva ha dejado de ser una fuente de peligrosidad. El mundo científico ha descendido hasta el mundo de la vida prácticamente hasta convertirlo en algo irreconocible sin ciencia. Nuestro mundo de la vida, el mundo en el que vivimos parece ya ser el creado por los científicos, técnicos e ingenieros, hasta el punto que han logrado que olvidemos que en realidad el mundo científico no es el originario, no es el mundo del que tomamos el sentido de lo real. La tierra en la que vivimos no es el planeta que gira alrededor del sol, sino el suelo que nos sustenta y vemos a nuestro alrededor.»
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8 comentarios
sergeeo
La verdad es que creo que ahora mismo la mayoría de la gente utiliza la ciencia como una nueva religión. No se llega a profundizar en los conceptos y/o la técnica, y nos limitamos a hacer actos de fe sobre algo en gran parte desconocido.
Eso sí, también me sorprende la cantidad de gente que no cree en la ciencia.
Portorosa
Algo parecido iba a decir: la ciencia es inabarcable incluso para los iniciados, incluso para los científicos; cuánto más para los profanos, para los que es un Misterio. Por eso ha surgido una superstición científica, que toma todo lo que viene con la etiqueta “Ciencia” como incuestionable y cierto; es decir, que uno se acerca a la ciencia con una mentalidad de todo menos científica.
Es difícil evitar que las cosas sean así, creo. Pero convendría, al menos, que fuésemos conscientes de la situación y mantuviésemos cierta reserva.
Un abrazo.
Manuel Sesma
Esto me recuerda a una famosa canción de Aviador DRO y sus obreros especializados : “Nuclear sí, por supuesto. Nuclear sí, cómo no.”
Qué tiempos aquellos, los de la postmodernidad hispana…
Juanjo
El problema, supongo, está en que la ciencia necesita convertir todo en objetos para poder trabajar; y hay que pensar que representar el mundo como un objeto también es enfrentarse a él, si he entendido bien lo que significa objectum.
Pero, claro, eso es un problema de nuestra conciencia al relacionarse con el mundo; creo que a eso se refería Rilke diciendo esto al explicar la octava elegía de Las elegías del Duino:
«Usted debe entender el concepto de abierto que yo he propuesto en esta elegía de la siguiente manera: el grado de conciencia del animal lo inserta en el mundo de tal manera que él no tiene (como nosotros) que enfrentarse a él a cada momento. El animal está en el mundo; nosotros, en cambio, estamos ante él a través de ese vuelco peculiar y esta elevación experimentados por nuestra conciencia.»
No sé.
sinhoras
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Insignificante
Hace poco leía una crítica de Jaume Terradas, catedrático de ecología, a los indicadores ambientales. Terradas habla de la “sacralización” de las cifras, de la aceptación acrítica de los datos; la conclusión era que los indicadores (producto de un proceso científico) tienen a día de hoy más valor político que científico.
No creo que debamos hablar tan alegremente de una “religión de la ciencia”. A mi entender, se trata de conceptos excluyentes. Otra cosa es que nos vendan como ciencia algo que no lo es. Los datos, aún cuando proceden de la aplicación de una metodología científica, se pueden maquillar, manipular, interpretar de forma interesada o convertir en dogma; pero eso ya no es ciencia: es política.
Portorosa
Bueno, Insignificante (con perdón), yo por si acaso quiero aclarar que cuando hablo de superstición científica no hablo, en realidad, de quien se dedica a la ciencia, ni del resultado de su trabajo, sino, básicamente, de la actitud con que recibimos la (fragmentada, mal explicada, limitadísima y a menudo conscientemente manipulada) información que del mundo científico nos llega.
Saludos.
Sly
Yo soy de aquellos que defiendo la idea de que la energía nuclear es una aberración, y concebirla como la solución al cambio climático me parece una muestra más de la estupidez humana, y de la falta de moral y de ética de la misma, que está dispuesta, a pesar de la gravedad de la situación, a seguir usando cualquier pretexto para aumentar ingresos y continuar con la misma porquería de propuestas, ignorando totalmente y sin inmutarse que haya un montón de gente por ahí que sufra gravísimas consecuencias e incluso muera por culpa de la energía nuclear y sus consecuencias. Lamentable.
Escribí un post precisamente argumentado mi negativa a esta porquería de propuesta energética.
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