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¿Qué hago con todos esos libros?

Como el tiempo no es demasiado bueno, sigo ordenando. Necesito espacio, o sea, menos cosas alrededor: aunque no tanto como en la mesa de trabajo de abajo, diseñada por Arwin Galjouw, que es casi inhumana.

Arwin Galjouw, individual workspace

Tengo un montón de libros prescindibles (Tom Bendtsen parece tener el mismo problema); no sé muy bien que hacer con ellos. Debería conservarlos bien a la vista para recordar que las compras equivocadas ocupan espacio. Tenía razón Manuel Sesma en un comentario en otra anotación, hablando sobre la manía de comprar libros.

Debería comprar sólo los libros que mereciesen ser leídos más de una vez; el problema, como escribe Manuel Rodríguez Rivero en ABCD, es que uno nunca sabe qué libro merece ser leído dos veces hasta que no lo ha hecho una primera. Y entonces ya es demasiado tarde.


Tiempo

martes, 10 de julio de 2007

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12 comentarios


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fuentes

..siempre nos queda la solución de poner una mesa en un mercadillo de usado…regalarlos-o esperar a leerlos con otra edad, nunca se sabe-…por cierto: pregúntale a Sesma cuántas maletas hubo que comprar para regresar de un agosto en París y poder volver a casa con todos los libros allí comprados…¡ menos mal que sólo estuvimos un mes ! …(saludos a ambos)



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Manuel Sesma

Ya estamos destapando intimidades…
Sólo tuve que comprar una, pero bien grande!
Juanjo, yo también soy un pecador. Me pierden los libros (y los papeles, los lapices, las libretas...), pero una buena manera de saber si los vas a necesitar una segunda vez es pedirlo en una biblioteca: si te gusta, te lo compras para otra relectura.
Y la próxima vez que escriba algo serio lo pondré bajo licencia creative commons, lo juro.



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Catuxa

Y qué me dices de liberarlos y que otros los disfrute/saquen partido/te maldigan por infoxicarles?

En nuestra ciudad las bibliotecas municipales se han apuntado al fenómeno del Bookcroosing.



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karramarro

Yo he tenido el mismo problema.
Tras años de acumulacionismo compulsivo, cercano al síndrome de Diógenes y con un par de mudanzas de por medio, me vi en la tesitura de deshacerme de un montón de libros, comics y revistas.

Lo malo de Bilbao es que ya no te dejan poner puesto en un mercadillo si no tienes licencia. De pequeño llevaba mejor el tema del espacio porque los tebeos que no me convencían los vendía en un puesto que ponía con los amiguetes los domingos y me sacaba pastizabal para nuevas compras.

Ahora la única posibilidad es llevar una bolsa con libros y revistas al del puesto de turno que haciéndote un favor te paga una miseria por ellos. Pero tampoco me parece un problema, el hombre se gana unas pelas, alguien encontrará un libro que andaba buscando y yo me tomo unas birras con el asunto.

Cuando los libros pesan demasiado y tienen pinta de valer poco como para molestarme en llevarlos, hago la jugada de dejarlos cuidadosamente al lado de un contenedor de papel. Merece la pena quedarse un rato y ver cómo siempre pasa alguien que se lleva alguno a casa. Una mezcla de bookcrossing y reciclaje :)



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Juanjo

A mí me gustaba la idea de crear una especie de blog multiusuario sólo para regalar —o intercambiar— esas cosas que sobran. Es que me hace más gracia pensar en que mi libro lo esta leyendo alguien conocido, no sé.

A lo mejor voy publicando posts con cada libro del que me quiero deshacer: y al que primero le parezca interesante, pues para él.



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el zurdo

Buena idea, Juanjo. Luigi también me dijo que iba a hacer limpieza de zulo y le dije que consultase primero antes de llevar al tío Miserias, por si hay alguna cosa apetecible.
En cuanto al espacio, salvo algún regalo ocasional, yo ya sólo leo libros prestados. En mi minicasa (perfecta para Stewie pero para mí es como un Smart), con la inflación de cds de los últimos años, el espacio se ha reducido aún más, con lo que (lo mismo que los DVDs) prefiero leer o degustar una peli cada año o bienio y luego, si me da el antojo, la vuelvo a pedir. Así me ahorro en metros cúbicos y en presupuesto, que la vida está cada día más achuchá.



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CastaDiva

Que gran idea Juanjo! A mí me ocurre igual, no puedo deshacerme de ningún libro. Ya se que lo que importa es lo que te queda de él, lo leído, pero …

Creo que la biblioteca que todos tenemos bien merece una habitación. Y además, dentro de un orden, pero cuanto más abarrotada esté, mejor.

Nadie se cuestiona donde va a colocar a un hijo o a un invitado, ¿no? ¿Por qué lo hacemos con los libros?
(Hale, ya he creado polémica por comparar, pero es lo que pienso)



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Juanjo

Se me ocurre llamar a la cosa Casa Mathom, que es donde los hobbits guardaban y mostraban las cosas que no tenían un uso particular. Dice el señor Tolkien:

«Anything that Hobbits had no immediate use for, but were unwilling to throw away, they called a mathom.»



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clara

Hay una manera bastante práctica de deshacerse de parte de nuestra biblioteca. Primero se hacen tres montones: montón “estoy seguro de que no los quiero en casa”, montón “me lo voy a pensar” y montón “me da una pena”.
Es bueno poner los montones en el suelo, cuanto más estorben más rápido es el proceso.
Una vez decididos cuales se van de viaje, primero haces una lista y la pasas al blog (los amigos primero), la misma lista se la pasas a una biblioteca especializada o bien a la pública que tengas más cerca (a veces pagan los portes y te los recogen en tu casa)
Si los libros están con amigos, o en una biblioteca, puedes ir a visitarlos si los echas de menos.



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Manuel Sesma

Esta última iniciativa de Clara me parece la mejor. De hecho yo llevaba con algo parecido en mente desde hace un tiempo, y una de mis cláusulas testamentales será donar toda mi biblioteca -tras el expolio de mis herederos– a la Biblioteca Nacional (creo que podrían estar interesados en ciertas rarezas sobre tipografía) o a mi biblioteca municipal, en su defecto.



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stephanie

Tengo gusto por los libros, aunque mi biblioteca aún no se compara a la de la persona con la que vivo, él realmente necesita una mesa como la de la foto, creo que sería una gran solución para sus múltiples lecturas. Aunque a mí también me gustaría una así, soy muy tecnológica y creo que me vendría bien un espacio tan bien pensado. Saludos. Recién encuentro tu blog y espero darle seguimiento.



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hormiga

Yo ya he empezado. He probado llevando unos a librerías de viejo, pero me parecía ridículo lo que me ofrecían en la tienda a la que fui. Sobre todo porque no me parece justo que me compren el libro a 0,75 centimos y luego lo vendan a 6 euros (eran ediciones recientes). Así que dejé unos en la biblioteca y otros se los regalé a amigos. Tengo que librarme de mas y creo que voy a dejarlos en las mesas de las bibliotecas, para que se los lleve quien lo desee.



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