Burke, lo sublime y yo

Hoy, por fin, llegué al faro de Kallur, en Trøllanes, Kalsoy, aunque llevo visitándolo imaginariamente desde hace meses, desde que empecé a ver fotografías de ese sitio. Hemos llegado al ferry en Klaksvík por los pelos, muy contentos, y atravesado en el coche túneles oscuros y de una sola dirección muy feroeses. Seguir leyendo…